La 51 entrega de los Premios Ariel llena de polémica0 comentarios

Por Raven08
Publicado el 01 Abr 2009 a las 1:59am

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Premios Ariel

 

Ayer se realizó la edición número 51 de los premios Ariel, en donde el filme Desierto Adentro arrasó con 9 galardones.

En lo que fue una ceremonia polémica y deslucida, con una alfombra roja en donde el glamour no se hizo presente, la ceremonia fue realizada por primera vez en el Auditorio Nacional.

Dos de las cintas más taquilleras del 2008, Arráncame la Vida y Rudo y Cursi, tuvieron una cosecha poco favorable, la primera cinta que fue protagonizada por Ana Claudia Talancón y Daniel Giménez Cacho, se llevó cuatro premios “morales” al adjudicarse Mejor Guión Adaptado, Mejor Diseño de Arte, Mejor Vestuario y Mejor Maquillaje.

Ni el talento y humor de Andrés Bustamente ataviado de “El Hijo del Santo”, pudo quitar la amargura que en algunos causó la crítica de la periodista Carmen Aristegui hacia La Academia Mexicana de Artes y Cinematográficas (AMAC), quien hizo acto de presencia sobre el escenario para entregar un premio, pero “aprovechó” para solicitar más transparencia para la selección de películas en competencia dentro de ese evento fílmico.

“Sin demeritar lo hecho por los cineastas, actores y la propia Academia, hay muchas voces disconformes en la selección de los filmes que están compitiendo hoy en día,

“Por eso llamo a la unión del cine mexicano, pero también a La Academia se le pide claridad en los mecanismos para ser amplio y plurar el reconocimiento pues creemos que eso no le hace daño a nadie”.

Para dar el puntillazo final, durante la mensión al mejor largometraje documental (Los Herederos) la comunicadora mandó un saludo a uno de los “grandes ausentes”, Daniel Giménez Cacho (quien no fue nominado por la cinta Arráncame la Vida).

Convertido en símbolo de la división del cine mexicano, el actor Daniel Giménez Cacho (’Arráncame la vida’) fue anoche el protagonista de la 51 edición de los premios Ariel a pesar de no estar nominado, eclipsando los ocho galardones de la triunfadora ‘Desierto adentro’.

Ángeles Mastretta le regaló uno de los Ariel que ganó junto con Robnerto Sneider por Mejor Guión Adaptado, además Irene Azuela, quien ganó en el rubro de Mejor Actriz por “Bajo la sal”, le dedicó el premio.  

El intérprete, uno de los más respetados del país, centraba todas las miradas tras haber quedado fuera de la terna de Mejor Actor por una polémica decisión de la Academia que alborotó a la prensa especializada.

Como el general Andrés Ascencio, abanderaba la adaptación de la novela homónima de Angeles Mastretta, una crónica del México postrevolucionario laureada en la taquilla de 2008 y conquistadora del título de superproducción de época.

Ángeles Mastretta, escritora de la novela original, aceptó haber sentido miedo durante la ceremomia.

“Uno pensaría que habiendo siendo nominada al premio Oscar la película estuviera también en los Arieles, que puede ser más importante que el Oscar, pero no fue así. Temí que fueran a declarar desierta la categoría (Guión Adaptado, estaba realmente asustada”, expresó.

‘Arráncame la vida’ se hizo con cuatro Arieles, por ocho de ‘Desierto adentro’, del uruguayo Rodrigo Plá, y tres de ‘Lake Tahoe’, de Fernando Eimbcke (Mejor Director, Película y Coactuación Masculina).

‘¡Animo Daniel!’ fue uno de los gritos que más se escuchó cuando Giménez Cacho salió al estrado en compañía de la actriz Irene Azuela para desvelar el nombre del Mejor Actor de esta edición.

Impertérrito, Giménez Cacho iba a ser el encargado de anunciar un premio que público y prensa le habían adjudicado al salir del cine.

En su lugar, competían Mario Zaragoza (’Desierto adentro’), el popular Diego Luna (’Rudo y Cursi’, éxito de taquilla que lo reunía de nuevo con el reverenciado Gael García Bernal tras ocho años) y el joven Juan Pablo Hernández por ‘Voy a explotar’.

Antes de desvelar el secreto del sobre cerrado, Giménez Cacho proclamó que iba a leer una carta firmada por productores y directores que, dos días más tarde, sería publicada en los diarios.

“Hoy planteamos la urgencia de reflexionar sobre la necesidad de refundar la academia … para hacerla más plural, más incluyente y más democrática”, declaró el actor y arrancó aplausos de la audiencia.

Dirigida al presidente de la Academia de Cine mexicana, el veterano actor Pedro Armendáriz Jr, la misiva se hacía eco de la polémica por las nominaciones, que también habían apartado a ‘Arráncame la vida’ de las categorías más prestigiosas.

En la carta se pedía ‘una refundación de la Academia para hacerla más plural, incluyente y democrática’ y ‘más acorde con los nuevos tiempos’, porque actualmente no representaba con justicia a la mayoría de los profesionales del cine mexicano.

‘¿Qué te pareció?’, le dijo Giménez Cacho por lo bajo a Azuela, entre los ecos del aplauso del público. ‘Muy bien’, le contestó ésta. Acto seguido, rasgaron el sobre con el nombre del ganador dentro y el actor ahuyentó el misterio.

‘Mario Zaragoza’, coronó. La decisión fue aplaudida y al estrado subió feliz el galardonado, considerado también un prometedor intérprete con varios trabajos destacables en su haber.

De hecho, el mismo papel que le valió el Ariel ya le hizo acreedor en 2008 del premio al Mejor Actor en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (oeste de México, uno de los certámenes más importantes de Latinoamérica).

Zaragoza, felicitado cariñosamente, leyó unas palabras emocionado y concluyó ante el Auditorio Nacional capitalino con un contundente ‘hagamos industria’. Poco después aparecía en escena Pedro Armendáriz Jr, que tuvo que sufrir algún silbido.

El Ariel de Mejor actriz fue, por segundo año consecutivo, para Irene Azuela, por ‘Bajo la sal’, un drama sobre asesinatos de mujeres en el norte de México. La mexicana se impuso a la española Ariadna Gil (’Sólo quiero caminar) y a María Deschamps (’Voy a explotar’).

Por lo demás, la gala transcurrió convertida en un duelo en las categorías técnicas entre ‘Arráncame la vida’ y ‘Desierto adentro’, una historia de fanatismo religioso estrenada comercialmente dos semanas atrás, a pesar de llevar mucho tiempo por festivales.

Tras exigir “la libertad de los presos políticos y justicia para el caso Atenco”, Ofelia Medina entregó anoche el último premio Ariel, el de Mejor Película, a Lake Tahoe, en tanto Fernando Eimbcke se llevó el galardón a Mejor Director.

Por su parte, el presidente de la Academia, Pedro Armendáriz, dio la bienvenida y reiteró su apoyo incondicional al cine, que hizo extensivo también a la diputada María Rojo, quien se encuentra en defensa del Artículo 226, ante las autoridades hacendarias por el bien del cine nacional. 

También se recordó en la gala al luchador ‘El Santo’, uno de los iconos populares del cine de aventuras mexicano, en el 25 aniversario de su muerte.

Los Ariel de Oro fueron para la recientemente fallecida comediante Famie Kauffman y para el actor Alejandro Parodi.

Humberto Elizondo hijo de la desaparecida Famie Kauffman, “Vitola”, quien recibió el Ariel de Oro, dijo “Para que se lo lleve un cómica es que tiene que ser muy buena”, dijo.

Finalmente, la medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico recayó en el compositor Joaquín Gutiérrez Heras.

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