Líneas de Sandor Marai0 comentarios

Por Fabricio
Publicado el 23 nov 2007 a las 2:03pm

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Recomendación de Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
(Texto que aparece hoy en el Diario Milenio)

De La mujer justa*:

* “El amor existe o no existe”.

* “Siempre ocurre lo mismo: uno de los dos ama más que el otro. Pero es más fácil para el que ama”.

* “Nuestro mundo es la persona a la que amamos.”

* “Quien ama sin humildad pone una gran carga sobre los hombros del otro”.

* “Somos humanos y todo lo que nos pasa en la vida pasa por el filtro de la razón. A través de la razón se hacen soportables o insoportables nuestros sentimientos y nuestras pasiones. No basta con amar”.

* “Hay que ser mañoso en todo, hay que aprenderlo todo, incluso a amar”.

* “Dios nos ha dado a todos nuestra propia alma. Un alma llena de secretos, como el universo”.

* “Usted quiere privar a un hombre de su alma. Eso es lo que siempre quieren los enamorados”.

* “Estaba tan concentrada en un hombre que no me quedaba tiempo de ocuparme del mundo ”.

* “El orden reinaba a su alrededor y, por supuesto, en su cartera. El alma era el único lugar donde el orden y la armonía no fueran perfectos”.

* “Le rechinaban los dientes del empeño que ponía en ser feliz”.

* “La verdadera felicidad no se deja ver como tal”.

* “Cuando por primera vez en la vida comprendes de verdad lo que es el destino, adquieres una especie de serenidad, te sientes aliviado y terriblemente solo en el mundo”.

* “Las madres son las únicas que conocen la verdad”.

* “La casa de los padres siempre forma parte del escenario del crimen, pues guarda las pruebas más importantes de la vida de cada uno”.

* “Las palabras verdaderas tienen un poder creador y catártico”.

* “Las palabras justas llegan después y hay que pagar un alto precio por ellas”.

* “Las almas apasionadas son orgullosas. Sufren muchísimo”.

* “No es cierto que el sufrimiento nos purifique y nos haga mejores, más sabios y comprensivos. Nos vuelve demasiado lúcidos, fríos e indiferentes”.

* “No hay necesidad de venganza. Sólo hace falta paciencia.”

* “Sé que no soy inocente, pero no consigo comprender en qué he pecado”.

* “Le pedí ayuda a Dios, pero Dios sabe que sólo nosotros podemos ayudarnos”.

* “Hay que vivir, hay que soportar la vida”.

* “La vida se encargará de arreglar milagrosamente lo que ahora te parece insoportable”.

* “Los sombreros y los pañuelos envejecen muy de prisa, casi de golpe, desde el momento en que fallece su dueño”.

* “No hay ningún consejo que de verdad sirva de algo en la vida. Ocurre lo que tiene que ocurrir, y eso es todo”.

Sandor Marai: La mujer justa. Traducción Agnes Cosmos. Barcelona, Ed Salamandra, 2005

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