ExpresionMX.com


“El buen salvaje”




Escrito por:
Conrad
2 Feb 2007


Exprésate







Les platicaba el otro día de mi vecino, el percusionista. Pues ahora resulta que recientemente adquirió unos congos, que emiten sonidos hermosos las tardes en que ensaya, porque aunque lo duden, también para lanzar una pedorrera se tiene que practicar, ¡que si no!  De cualquier forma no puedo evitar pensar en las emociones que de seguro siente el pater familias al nalguear al infortunado otrora animal que incauto no imaginó, que de muerto terminaría en piel estruendosa y sonora. He estado a punto de regalarle al virtuoso de las palmas y los dedos una boina que ya no me pongo,  por si abre negocio en la acera de enfrente,  tenga su cántaro de oro.
Por otro lado no sé si algún científico esté investigando la relación que sospecho existe entre estos ritmos de negros descalzos y la epilepsia, pero no me dejarán mentir, esta música no da más que para bailes de exorcismo.
 Hace unos días y sólo para comprobar una teoría que traigo en mente, le pregunté al jocoso padre, si se había puesto a pensar que su batucada le enviaba ondas al fruto de su descuido. Intrigado me miró, yo espantado creí que ya se le había olvidado lo del niño, dirán que soy mal pensado pero el tiene la culpa, la otra noche no necesitó más de dos mezcales para confesarme que le falla la memoria a corto plazo. –Claro que no, cuando me oyes improvisar (las palabras tal cual son suyas), pienso en lo que el gestante siente que le estoy trasmitiendo con mis ritmos.
La verdad me dejó pendejo. He imaginando la cara de un feto jetón, por demás malhumorado al que no deja de darle vueltas en su  cabeza la idea de que antes de nacer lo estén exorcizando, con técnicas que algunos piensan, hacen crecer  plantas; pero que sin halo de romanticismo la policía de algunos países utiliza para poner hasta la madre a amotinados o secuestradores atrincherados en algún teatro o embajada.
Ya nada más para seguir picando le increpé: que cómo hacia su “buen salvaje” para diferenciar desde su cuna de agua entre ritmo y  cacerolazo. De esos que caen en el techo de mi recámara que  es el piso de su cocina.
Iracundo contestó: -Porque la música que sale del alma llega al alma.
La verdad me di por vencido, más ahora que le  ha dado por soplar una caracola, que desde mi punto de vista suena a gemidos de trabajo profiláctico. Ojalá el niño crea en eso del alma de la música, no vaya a ocurrir que un día, pensando que ya le toca salir se asome sonriente nuestro “buen salvaje”.



No te pierdas éstas noticias:


Publicado en la(s) seccion(es): Día Neurótico

Consulta lo reciente


Lo más reciente



Archivo Mensual







Meta

Exprésate

Exprésate, deja un comentario